Me desperte bien temprano, desayune y me fui para la parada del colectivo que va a Jerusalem.
La parada queda a tres cuadras de lo de Marta y Nito, pero no es en Ramat Gan sino en Bene Braq, una ciudad mas que nada de religiosos (se continua con Ramat Gan, sin espacio entre ellas).
Me tome el colectivo de cerca de las 8 de la maniana el numero 400 de la empresa Egged. Aca en Israel hay dos empresas de colectivos, Egged que hace todos los recorridos de "larga" distancia y los recorridos internos de Haifa, Jerusalem y otras ciudades, y Dan, empresa que hace los recorridos internos de la zona de Tel Aviv y ciudades aledaneas. No hay, como en Argentina, muchas empresas que brinden servicios diferentes entre las que se pueda elegir.
Los colectivos urbanos son parecidos a los mas modernos de Argentina, inclusive tienen hasta la misma disposicion de los asientos, pero tienen aire acondicionado y mayor cantidad de timbres a lo largo de todo el colectivo, asi que no hace falta correr a la puerta para tocar el timbre. Los choferes parecen haber estudiado del mismo manual que en Argentina, ya que tambien aceleran y frenan repentinamente y toman las curvas con mucha velocidad, no ponen guinie para salir o entrar a las paradas y cuando paran dejan el colectivo cruzado en la calle para que no los pasen los autos y asi no tener que esperar para salir de la parada. No existe la maquinita de boletos, uno le paga al chofer y listo, el te da el vuelto y el boleto (los de Egged tienen boleto electronico, que el chofer saca apretando un boton, los de Dan no). Existe el "abono", pero funciona distinto al de Salta, se compra una tarjetita que tiene marquitas para la cantidad de pasajes por las que vale y el chofer las va agujereando a medida que uno la usa (hay tambien para estudiantes e inclusive hay descuentos especiales y viajes gratis). Los soldados pasan con un carnet.
Para mas informacion sobre los colectivos de Israel pueden ver aqui (Dan) aqui (Egged) o aqui (Wikitravel eng.).
Bueno, me fui al carajo. Queria contar que los colectivos interurbanos (o de larga distancia mejor dicho) son una mierda. Los asientos estan muy pegados unos a otros, no se reclinan y tiene poco espacio debajo y arriba para equipaje (no entra una mochila comun).
En este, mi primer viaje en estos colectivos, no tuve problemas, ya que no iba mucha gente y viaje ocupando dos asientos.
Llegue a Jerusalem a las 10 de la maniana aproximadamente. El colectivo entro a la terminal y como en todos lados nos hicieron pasar el equipaje por la maquinita de rayos x y nos hicieron pasar a los pasajeros por el detector de metales. En realidad en la de Tel Aviv solo te hacen abrir las mochilas, en la de Jerusalem tienen maquinita. Pero en todos lados te revisan y despues de tantos dias aca uno ya abre la mochila antes de que se lo pidan y ya te resulta comun que te pregunten, al entrar a un shopping, si llevas algun arma (!).
Cuando estaba pasando por la revisacion me encontre con Mauro, Vale y Vero (mellizas) y Flor, que estuvieron conmigo los dias de BRIA, los mismos que me encontre el dia del boliviano cantando en Tel Aviv.
Ellos querian ir al shuk de la ciudad vieja y al museo de la Torre de David. A todo eso se llega facilmente desde la puerta de Yafo en la muralla. Como eran cerca de las 10:30 y yo no tenia nada que hacer hasta la 13:30 decidi acompaniarlos hasta la muralla de la ciudad.
Fuimos caminando por la calle Jaffa (o Yafo, aca las calles tienen los nombres en tres idiomas y la denominacion en ingles aveces cambia entre los distintos mapas o incluso a lo largo de la calle en los carteles, segun usen la traduccion literal o la traduccion fonetica del nombre hebreo) que llega derecho hasta la Puerta Nueva. Alli me detuve a eso de las 11:30 y volvi hacia la tajanat (terminal).
Unos dias antes el investigador con quien me tenia que reunir me habia enviado un e-mail con un mapa del lugar y como llegar en colectivo (cual tomar y donde pararlo) o en taxi, ademas de la direccion exacta del laboratorio.
Me tome el colectivo en la puerta de la tajanat que me dejaba en el campus al que tenia que ir.
La Universidad Hebrea tiene cuatro campus, tres en Jerusalem y uno en Rehovot (entre Tel Aviv y Jerusalem pero no en la ruta que las une), que tiene la facultad de Agronomia y Ciencias del Medio Ambiente.
De los que estan en Jerusalem uno es en el monte Scopus (al este de Jerusalem) donde esta tambien el hospital Hadassah, ahi estan las facultades de derecho, humanidades y ciencias sociales. Otro campus esta en Ein Karem (al oeste de Jerusalem) donde estan las facultades relacionadas con la medicina. El tercero, al que yo me dirigia y que tiene, entre otros, el edificio de Ciencias de la Vida, esta en Givat Ram (centro-oeste de la ciudad). Para mapas de los campus hacer click aqui (The Hebrew University of Jerusalem - Campus Maps).
El colectivo ingresaba al campus, para lo cual subieron inspectores de seguridad a ver que no hubiese nada raro en el colectivo antes de que entrase. Dentro camine hasta el edificio y me sente afuera a esperar que se hiciese la hora de ingresar. Como eran las 13 y tenia hambre me comi los sandwiches de jamon (si, jamon) que habia preparado antes de salir de los de Marta y Nito.
Cuando era casi la hora ingrese al edificio y me perdí. Eran cientos de laboratorios, en un edificio masivo, ciclopeo, con tres pisos y tres alas.
No había mucha gente, pero por suerte, al ser un ambiente universitario, la mayoría hablaba ingles, aunque el que mas me ayudo para ubicarme fue un ordenanza que no hablaba ingles, pero por señas (notaran que ya tengo n con viborita y si ven con atención, ¡tildes! :) me indico donde ir.
Finalmente llegué, tuve mi charla con el investigador, et al (y colaboradores). Fue muy interesante, especialmente la charla con los colaboradores, porque les pregunte mucho sobre su vida y sobre el trabajo ahí. Uno de ellos estaba por dejar la biología cuando termine su master este año, para dedicarse a estudiar medicina, el había estado en Salta dos veces y le había gustado mucho (además me mencionó la patagonia y las cataratas, lugares de mi país que me avergüenza no conocer ante los extranjeros). Otra era una chica de Dinamarca, que se fue a vivir a Israel por sus ideales sionistas.
El laboratorio es muy similar a los que visité en Buenos Aires, con mesadas atestadas de papeles y objetos varios, equipos en los pasillos (heladeras, etc) y espacio reducido. Los equipos caros (como en todos lados, supongo) los comparten entre todos los laboratorios del edificio y están en la planta baja.
La visita terminó tarde, ya era de noche. Una de las chicas me ofreció acercarme a la terminal, así que no salí tan tarde de regreso a Ramat Gan.
El colectivo iba repleto (por suerte fui de los primeros en entrar). Como la parada es en realidad en Bene Braq, el colectivo iba lleno de religiosos (de los hombres de negro). Me senté bien al fondo y me terminé de comer mis sandwiches de jamón (esperando que no se encendiera el detector de jamón y me echasen del colectivo :).
Llegué tarde y cansado. Cené y me fui a dormir.
Aquí quiero aprovechar para contar sobre Bene Braq, ciudad vecina a Ramat Gan (Nito y Marta viven a dos cuadras del limite y el tiene su oficina allí). Como en el caso de Ramat Gan y Tel Aviv, Bene Braq es un municipio aparte, pero continuo con el resto. Uno de los días anteriores a este (¿o era posterior? no se) fui a pasear caminando por ahí.
La particularidad de Bene Braq es que esta habitado enteramente por judíos religiosos ortodoxos, similar a Mea Shearim de Jerusalem, solo que no es un barrio sino una ciudad entera y un poco menos hostil con los visitantes (no hay carteles que pidan no entrar). Caminar por ahí es muy interesante. Me sentía como que había regresado en el tiempo a fines del siglo XIX o comienzos del XX en algún lugar de Europa del Este. Todos los hombres vestidos de negro y las mujeres con sus polleras y cientos de niños orbitándoles alrededor (y muchos niños solos jugando en la calle).
Además se puede ver la gran diversidad de vestimentas tradicionales que identifican a que corriente pertenece cada persona, especialmente en los hombres. Trajes negros largos o cortos, sombreros comunes o gorros de piel, con peiot (rulos largos en las sienes) o sin peiot, el tipo de zapatos, etc. Algunos llevaban el sobretodo de seda festivo y otros estaban vestidos mas comunes.
Caminé hasta una zona comercial, en la que además de negocios regulares de venta de alimentos o artículos de almacén, hay negocios de venta de parafernalia religiosa, mas que nada la relativa a las distintas corrientes tradicionales a las que pertenecen los habitantes de la ciudad, es decir, venta de cuadros y fotos de los rabinos sabios. Pero también de otros artículos religiosos como manteles, adornos para torot, cubre torot, menorot, mezusot, etc.
Lo que mas me llamó la atención fueron los locales de ropa, en particular los de vestimenta femenina, ya que la ropa que usan es muy fea, o mejor dicho, anticuada, y es llamativo verla puesta en maniquíes en las vidrieras (además de que los colores que usan son opacos y monótonos).
Caminé hasta que se hizo de noche y me perdí un poco. Por suerte llevaba un mapa y pude planificar como volver, así que no fue tanto problema. Lamento no haber sacado fotos, pero en ese momento me acordaba de lo que dijo Mark en Mea Shearim "No son micos", así que, por respeto, preferí no hacerlo.
Para mas información sobre Bene Braq hagan click aquí (Wikipedia, eng).
martes, 20 de febrero de 2007
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